lunes 19 de mayo de 2008

Odiarme...Sentirme...Matarme...




Odiarme hijos de esta esclavitud llamada Iglesia, pues me alzo firme y orgulloso frente a vuestro “Salvador”.
Salvador que ahoga cada una de vuestras vidas con agua intoxicada de falsas esperezadas.

Sentirme esclavos de la muerte de vuestro señor, pues yo consigo que su cielo tiemble por medio de mi palabra.
Palabra verdadera que romperá la historia y el caos de este mundo se desvanecerá.

Matarme como un mártir no debéis, de mártires esta lleno su libro, ir y ser sus esclavos, seguirme como iguales y despertar el autentico pensamiento del ser humano, pensamiento con una férrea voluntad de supervivencia de luchar por la vida y no sufrir en vida para una vida en un mundo perfecto e imaginario.

Lucho cada día contra ese absolutista que convierte como si de un vampiro se tratara. Lucha eterna existente entre los vasallos y los que se atreven a cuestionar lo establecido por los devoradores de libertad.
Libertad, Igualdad y fraternidad esa es la verdadera forma de vivir.
Libertad para escoger, libertad para expresarte sin ser acusado de herejía ¿Cuántos genios ha perdido la historia?
Igualdad para que no existan esclavos y patricios, señores y campesinos, burgueses y proletarios. Igualdad para que el sueldo de un empresario no sea igual al de 66 mileuristas.
[ http://www.larepublica.es/spip.php?article9916 ]

Fraternidad para estar unidos contra el enemigo común, que no exista la desorganización para aquellos que buscamos la Libertad y la Igualdad en la espalda del compañero. Fraternidad para construir un nuevo orden a cualquier nivel que nos propongamos en el que no exista ningún tipo de distinción.

Suena utópico lose y que lo que propongo es imposible, cada persona somos un mundo diferente, pero si todos llegamos al respeto mutuo y reprendemos de una manera equiparable a los perturbadores que desorganizan nuestra fraternidad estaremos cada vez mas cerca del autentico paraíso.



«La religión se convierte en un vampiro de la humanidad que se alimenta de su sustancia, de su carne y de su sangre».


Ludwig Feuerbach.

1 comentarios:

Niña pumm dijo...

niño-pum-desprecios-brikibichoooo

que palabra mas compuesta ains

me pillas sin niguna fuerza asi no se puede decir nada coherente...

asique cuando tus palabras no solo no mejoran el silencio si no que hacen que se le eche en falta un monton, cerremos la boca :)

me gusta tu blog... no llego a grupi, pero me gusta. aun asi... brikibicho¬¬